Señales de un empresario insolvente y la declaración de consurso

¿Cuáles son las señales de insolvencia empresarial?

Un empresario, es aquella persona que es titular de una empresa o la que dirige un proyecto empresarial; así es como define la RAE el concepto de empresario. Pero el serlo enfoca muchas más cosas y sobre todo responsabilidades.

Cuando una empresa va bien, lo más lógico es preocuparse por problemas o cuestiones mínimas, pero ¿Y si empieza a ir mal? ¿Cómo se puede dar cuenta un empresario de que es insolvente? ¿Qué puede desencadenar el ser insolvente? A continuación, os expondremos las principales señales de insolvencia y sus consecuencias.

 

En primer lugar, debemos entender por insolvencia aquella situación que supone el no poder pagar el capital adeudado, en este caso por parte del empresario.

 

SEÑALES DE INSOLVENCIA EMPRESARIAL

  • Que en la empresa haya una disminución de los ingresos respecto al aumento de los gastos.
  • Que se detecten problemas respecto a la tesorería en los principales clientes de la empresa.
  • Un gran descenso en la rentabilidad económica.
  • No puede cumplir con las obligaciones empresariales exigibles, tanto de las obligaciones económicas como de otro tipo.
  • El impago a los trabajadores de su salario.

Estas son algunas de las señales que si el empresario detecta que está sucediendo esto en su empresa debe intentar ponerle solución lo antes posible o de contrario declararse insolvente.

 

TIPOS DE INSOLVENCIA A NIVEL EMPRESARIAL

  • Insolvencia Provisional: Se da cuando de forma momentánea existe una incapacidad de realizar los pagos debidamente o de saldar las deudas, sin embargo, existe un patrimonio no líquido que puede dar solución al impago.
  • Insolvencia definitiva: En este caso la situación es de bancarrota o quiebra total.

 

CONCURSO DE ACREEDORES

El concurso de acreedores sirve para dar solución a la falta de solvencia económica de una empresa cuando sea extraordinaria y verdaderamente una crisis.

Tiene una función 🡪 Solutoria, es decir, tiene como finalidad satisfacer a los acreedores del deudor insolvente de la mejor manera posible, ya sea mediante un convenio (entre el deudor concursado y los acreedores) o mediante la liquidación de los bienes y derechos del deudor y con ello, el correspondiente pago a los acreedores con el líquido obtenido.

El concurso de acreedores viene regulado en el Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal.

 

¿Quiénes están legitimados a solicitarlo?

A tenor del artículo 3 del Texto Refundido de la Ley Concursal, los legitimados a solicitar la declaración de concurso son el propio deudor y cualquiera de sus acreedores y si se diera el caso, de que se solicita la declaración de concurso de una sociedad, entonces también estarán legitimados a dicha declaración los socios que sean personalmente responsables de las deudas de aquella.

¿Cuál es el plazo para solicitar la declaración de concurso?

Una vez que el deudor tenga constancia de que su empresa se encuentra en un estado de insolvencia, tiene la obligación de declararse en concurso dentro de los dos meses siguientes a la fecha en la que hubiera tenido conocimiento de este hecho. Esto está contenido en el artículo 5 del Texto Refundido de la Ley Concursal.

 

Tipos de Concurso

El concurso de acreedores recoge dos tipos, regulados en la propia ley concursal art.29.1 TRLC:

  • Concurso Voluntario 🡪 cuando la declaración de concurso la solicita el propio deudor.
  • Concurso Necesario 🡪 Cuando es solicitado por otros legitimados que son diferentes al deudor. En este caso la solicitud deberá fundarse en alguno de los hechos externos reveladores que regula el artículo 2.4 de la Ley Concursal, que son los que a continuación mencionamos:

“Art.2.4 TRLC – La solicitud de declaración de concurso presentada por cualquier acreedor deberá́ fundarse en alguno de los siguientes hechos externos reveladores del estado de insolvencia:
1º La existencia de una previa declaración judicial o administrativa de insolvencia del deudor, siempre que sea firme.
2º La existencia de un título por el cual se haya despachado mandamiento de ejecución o apremio sin que del embargo hubieran resultado bienes libres conocidos bastantes para el pago.
3º La existencia de embargos por ejecuciones en curso que afecten de una manera general al patrimonio del deudor.
4º El sobreseimiento generalizado en el pago corriente de las obligaciones del deudor.
5º El sobreseimiento generalizado en el pago de las obligaciones tributarias exigibles durante los tres meses anteriores a la solicitud de concurso; el de las cuotas de la seguridad social y demás conceptos de recaudación conjunta durante el mismo período, o el de los salarios e indemnizaciones a los trabajadores y demás retribuciones derivadas de las relaciones de trabajo correspondientes a las tres últimas mensualidades.
6º El alzamiento o la liquidación apresurada o ruinosa de sus bienes por el deudor.”

En Madrid a 14 de Abril de 2021

FDO.  ROBINSON GUERRERO CLAVIJO
Abogado